
Campredó tiene un carácter propio dentro del término de Tortosa. Es la franja donde la nave industrial y la explotación agraria conviven casi sin frontera: almacenes de suministro agrícola, naves de manipulación y confección de cítrico, cobertizos de maquinaria, pequeñas instalaciones de alimentación animal y bastantes naves construidas por el propio titular para su explotación y ampliadas después sin plano que lo recoja. La N-340 es el eje que lo ordena todo, y buena parte de las parcelas tienen acceso directo o a través de camino asfaltado.
Eso condiciona el trabajo desde la primera hora. Una nave de Campredó suele mezclar dos contenidos que exigen tratamientos distintos: por un lado el material de explotación —cajas y palots de campo, sacos de abono y de semilla, herramienta, remolques, un tractor viejo, tubería de riego y bidones—; por otro, si hubo alimentación animal, la parte de proceso, con tolva, molino pequeño, mezcladora y silos de chapa ondulada. Separarlos correctamente es lo que evita que un contenedor de residuo común acabe llevándose algo que tenía otro destino declarado.
Hay además una particularidad frecuente aquí: la nave lleva años parada. En Campredó nos encontramos con instalaciones que cerraron hace tiempo y que se han seguido usando como almacén informal de lo que sobraba en otras fincas de la familia. El resultado es una acumulación por capas donde nadie sabe qué hay en el fondo, y donde aparecen envases de tratamiento sin etiqueta, restos de producto endurecido y material que lleva tanto tiempo a la intemperie que ya no se puede recuperar.
La logística es sencilla en cuanto al vial, pero exige mirar dos cosas antes de comprometer medios: si el camino de acceso a la parcela soporta el peso de un vehículo cargado después de lluvia, y si la puerta y la altura libre permiten entrar con la máquina que hace falta o hay que trabajar desde fuera con grúa.
En VZ TORTOSA hacemos vaciado de naves agrarias y almacenes en Campredó con inventario previo por capas, separación del material de explotación respecto del producto de alimentación animal, derivación de los envases de tratamiento y limpieza técnica antes de entregar.
Qué clase de nave se cierra en Campredó
La visita se centra en dos preguntas: qué hay debajo de las capas más recientes y qué parte del contenido pertenece a la actividad agraria y cuál a la alimentación animal. De ahí sale el destino de cada partida.
Nau agrària
Almacenes de explotación ampliados por tramos.
Cítric
Naves de manipulación y confección de cítrico.
Sitja de xapa
Silos pequeños de chapa ondulada.
Camí i N-340
Acceso por vial rápido o camino asfaltado.
Quién nos llama desde Campredó y con qué encima
Nos llaman titulares que dejan la explotación y venden la parcela, familias que han heredado una nave llena y no saben por dónde empezar, y propietarios que quieren alquilarla a otra actividad y necesitan entregarla despejada, limpia y sin envases olvidados. Muchas veces hay una escritura con fecha detrás.
Lo que queda dentro de una nave de Campredó
Retiramos cajas y palots de campo, sacos de abono y de semilla, tubería de riego, herramienta y aperos, remolques y maquinaria fuera de uso, silos pequeños de chapa, tolvas y molinos de explotación, estanterías, chatarra clasificada, plástico agrícola y los envases de tratamiento con resto de producto, que se aíslan desde el primer día y se derivan a empresa acreditada.
Cómo planificamos una intervención en Campredó
Subimos con cita concertada, inventariamos por capas y te decimos con claridad qué se puede recuperar, qué es residuo y qué exige una empresa distinta a la nuestra.
Encuadre y visita concertada
Empezamos por teléfono o por correo entendiendo qué actividad cesa, qué queda en silos y en tolvas y qué exige quien va a recibir la nave. Como subimos desde Barcelona, la visita se pacta con día y hora en lugar de anunciar una llegada inmediata que después no se cumple.
Inventario y declaración de existencias
Recorremos la instalación anotando materia prima, pienso terminado, medicación, equipamiento de granja y maquinaria de proceso, y dejamos por escrito qué sale como subproducto declarado, qué se revende, qué se achatarra y qué se deriva por su peligrosidad.
Vaciado de silos y desmontaje de la línea
Abrimos y vaciamos silos, tolvas y conductos antes de tocar nada, y solo entonces desmontamos molino, mezcladora, sinfines, elevadores y transporte neumático, en el orden inverso al que se montaron y sin cortar en caliente dentro de un recinto con polvo.
Limpieza técnica y tratamiento DDD
Retirados los restos orgánicos y el pienso enmohecido, se barre, se aspira y se limpian conductos y fosos. A continuación una empresa inscrita ejecuta la desinsectación, la desratización y la desinfección y emite su certificado con producto, dosis y fecha.
Restitución y firma
Reponemos la solera donde hubo bancadas y zapatas, cerramos taladros y pasos, retiramos el residuo del propio trabajo y cerramos con inventario, reportaje fotográfico, justificantes por corriente, certificado del tratamiento y acta de entrega.
Por qué en Campredó no basta con dejarla vacía
Tienes las otras zonas disponibles, puedes ver el alcance completo y escribirnos desde contacto.
Preguntas frecuentes en Campredó
¿Desmontáis el molino y el transporte, o solo retiráis lo que está suelto?
Desmontamos la línea completa cuando el encargo lo pide, y es la parte más técnica del trabajo. Molino de martillos, mezcladora, tornillos sinfín por tramos, elevador de cangilones, tubería de transporte neumático, ciclón, filtro de mangas, ensacadora y cuadros con su cableado. El orden importa mucho más que la fuerza: primero se vacían silos y conductos, después se desconecta y se libera cada equipo de su bancada, y solo entonces se baja. Desmontar un sinfín cargado siembra la nave de grano y multiplica la limpieza posterior. En una nave donde ha habido harina y polvo de cereal durante años tampoco se improvisa con corte en caliente: se limpia lo que hay que limpiar, se ventila y se elige el método según lo que se encuentra.
¿Los silos se bajan siempre o pueden quedarse?
Depende, y conviene decidirlo antes de empezar en lugar de a mitad de trabajo. Hay tres preguntas que lo resuelven: si el silo es del inmueble o lo aportó el arrendatario, qué dice el contrato sobre las instalaciones añadidas, y si quien entra detrás lo va a aprovechar. Muchas veces la mejor decisión es dejarlos en pie, limpios y vacíos, porque tienen valor para la siguiente actividad. Si hay que retirarlos, se desmontan por anillos o se abaten según el espacio disponible en la parcela y los medios de elevación que caben en el acceso. Y siempre queda la pregunta del final: debajo hay una zapata de hormigón, y hay que pactar si se pica y se restituye la solera o si se conserva.
¿Cesas la actividad de una nave en Campredó? Empecemos por lo que queda en los silos
936 940 451